Dragnaval 2026

Dragnaval 2026, es mi segunda vez cubriendo este evento dentro de todas las actividades que se realizan en los Carnavales de Santa Cruz de Tenerife, y la verdad es que sigue teniendo algo especial que lo diferencia del resto.
Es una especie de versión más pequeña de la que se realiza en Las Palmas de Gran Canaria, pero igual hecha con mucho cariño y, sobre todo, con muy buen humor. No tiene esa escala tan grande, pero precisamente por eso se siente más cercana, más directa, más fácil de vivir tanto como público como trabajando.

La conducción estuvo a cargo de Exhuverancia Carey, de la que pronto subiré un post porque tiene bastante que contar y porque, sinceramente, aporta muchísimo al ambiente del evento.
Lo que más me llama la atención es que, aunque se presenta como una “Gala Drag”, realmente hay de todo. Hay transformismo, hay drags, hay burlesque… y al final eso hace que no sea solo un show lineal, sino algo mucho más dinámico, más imprevisible y también más interesante de fotografiar, porque nunca sabes exactamente qué viene después.
Fotográficamente hablando, es complicado. La iluminación del set no ayuda demasiado: todas las luces vienen desde arriba y generan sombras bastante duras en la cara, así que tienes que estar muy pendiente del momento y anticiparte un poco a lo que va a pasar.
Por eso decidí trabajar con lentes luminosas, un 85mm f/1.8 y un 40mm f/2, para rascar la mayor cantidad de luz posible e intentar pillarlos justo cuando levantaban la cara o cuando la expresión se abría un poco más hacia la luz. Son pequeños momentos, pero marcan bastante la diferencia.

Esta vez llegué un poco antes e intenté hacer algunos retratos para tener algo diferente a lo típico del escenario. No fue fácil porque no todos estaban listos al mismo tiempo y todo iba bastante rápido, pero aun así pude hacer algunos y creo que aportan otro punto de vista al conjunto.
Es un evento muy rápido, más de lo que parece desde fuera. Yo al periódico tengo que enviar las fotos identificadas de cada participante prácticamente sobre la marcha, para que puedan ir armando la página mientras todo sigue ocurriendo y a la espera del veredicto final, así que no hay mucho margen para dudar o revisar demasiado: es disparar, seleccionar y enviar.
Se junta muchísima gente en la Plaza de la Candelaria, y muy diversa, que al final es también parte de lo interesante del carnaval. Hay muchas escenas pasando al mismo tiempo, no solo en el escenario, y eso hace que a veces lo más potente esté fuera de donde en teoría deberías estar mirando.
Hay fotos muy buenas de esa noche, pero la que más me llena no es del escenario. Es la de una señora mayor recibiendo y pidiendo banderas de la comunidad, un momento bastante sencillo pero que para mí resume muy bien lo que pasa ahí: unión, cercanía y algo que muchas veces se nos olvida.
Aquí te dejo algunas imágenes de ese día.